DANTE ALIGHERI Y FILIPPO ARGENTI

Escrito por: Joan Miquel Domingo Leído 8.641 veces.

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Fue uno de los padres de la literatura italiana, un poeta y un visionario de su tiempo. Reconocido como uno de los escritores más importante de todos los tiempos, su obra doctrinal incluye tratados en prosa como el “Convivio”, “De Vulgari Eloquentia” y el “De Monarchia”. Como muchos escritores de su época, Dante escribía mucho de sus obras en latín, pero también se atrevió a escribir en italiano, algo que no era muy usual por aquel entonces.


Sobre su poesía, su culminación fue Dolce Stil Muevo, que habla sobre su gran pasión por su enamorada, Beatriz, una doncella de gran belleza que Dante estuvo perdidamente enamorado toda su vida y a la que conoció cuando eran niños. Beatrice o Beatriz murió a la edad de 24 años, y aquello lo marcó de por vida. También a ella le dedicó “Vita Nuova” y otro tipo de poesías.


Una de sus obras maestras fue sin duda la conocida “La Divina Comedia” con sus apartados de Paraíso, Purgatorio e Infierno, obra que se culminó en 1321 y que comenzó su andadura, una vez que el poeta falleció. Esta obra fue la base del pensamiento moderno y muy seguida por muchos políticos y filósofos. Tal vez, fuese considerada la mayor obra literaria italiana de todos los tiempos. Dante pasará a la historia como el “Poeta Supremo” para Italia.


Dante Aligheri nació el 29 de mayo de 1265 en Florencia (Toscana-Italia). Nacido en la conocida familia Alagheri de Florencia, tardó mucho tiempo en meterse en la política como otros miembros de su familia. Ya era algo mayor cuando se posicionó por el partido de los ghibellis (gibelinos). Dante de joven, a parte de amar la poesía y de escribir, fue militar, y participó en la batalla de Campaldono el 11 de junio de 1289 con los gibelinos blancos de Vieri dei Cerchi. A parte fue uno de los caballeros que protegió al rey Carlos I Martel de Sicilia, en su visita a Florencia en 1294, año en que murió Beatriz. Estudió para médico y farmacéutico, pero nunca llegó a ejercer.


Aunque muchos políticos de su época comenzaban a eso de la adolescencia a despuntar, siempre motivados por las familias a que pertenecían, Dante primero fue poeta, escritor, militar, consejero, embajador, magistrado de Florencia y luego político.


Como Filippo, Dante también se cambió el apellido de Alagheri por Aligheri. Tal vez era una costumbre por aquella época.


Filippo Cavicciouli, nació en Florencia a finales del siglo XIII, hijo de una familia rica florentina muy bien posicionada dentro de la sociedad toscana, conocida por los Caviccioli, una de las ramas de la famosa familia Adimari, de origen genovés y toscano. Estos eran miembros de los Güelfos (partido político de la República de Génova) y oponente a los toscanos y a los napolitanos. Heredero de una inmensa fortuna familiar, Filippo engrosó aún si cabe, su patrimonio con buenos matrimonios, con ricas posesiones y con más dinero, gracias al poder.


Filippo fue apodado “Degli argenti rissos” (de los rizos plateados), por su abundante caballera rizada de color blanco, ya que teñía canas desde muy joven, un símbolo genético muy extendido por los Argente de Valencia, descendientes directos de Filippo, que suelen ser de pelo rizado o con tirabuzones y antes de cumplir los 30 años ya pintan canas y algunos incluso, ya son calvos.


Algún que otro escritor florentino decían que era Argente por que tenía por costumbre de poner a su caballo herraduras de plata (Argento) y lo describían como “un hombre grande y corpulento.


Todos los estudiosos de Dante y en especial de esta obra, recalan igualmente en la forma de ser de Filippo: “Soberbio, intractable, orgulloso, y de pésima educación social”.


Llegó a encabezar a los “negri” los negros, el partido político de los Güelfos que mandaron al exilio a Dante.



Desde que fue apodado de esta manera por los florentinos, Filippo adoptó como apellido el de Argente, fundador de la familia de los Argenti (plural de Argente en Italia).


Desde muy joven, Filippo tuvo un gran instinto político y muy motivado por la familia a que pertenecía, y entró de lleno en el mundo de la política florentina por la puerta grande. Representó los intereses de los Adimari y de los Cavicciuli con mucha pasión, llegando a ser con el paso de los tiempos, uno de los políticos más importantes de principio del siglo XIV. Su fuerza y pasión unidos a un fuerte carácter, además de un innato amor a la política, le hizo ganar muchos adeptos pero también a muchos enemigos, como Dante.


Pintura de Dante en el PurgatorioPintura de Dante en el Purgatorio


Dante, en su “Divina Comedia” colocó a Filippo Argenti en el capítulo quinto, canto VIII del apartado del Infierno. “Torturas: Felipe Argenti, Virgilio y la ciudad de Lucifer. Oposición de los demonios.” Línea 61:


Y digo: “Maestro (a Dios), tendría la gran alegría


de verlo, mientras todavía estoy embarcado,


como el lodo le cae por la espalda (a Filippo).”





Y me dice: “Antes de llegar a la otra orilla,


en medio del humo contempla las torturas,


y sáciate de verle en el barro”.





“Y los gritos, los empujones, las audacias


de los que acometían enfurecidos,


a Dios hago alabanza y doy gracias”.





“Felipe Argenti!” decían los valientes;


y el florentino de orgullo y de bravura


se hincaba con los dientes”.





“Pero dejémoslo en la laguna ingrata


pues yo oigo como un lamento


y levanto los ojos para mirar atentamente hacia adelante.”





(Nota: Hay autores españoles que traducen de esta obra el apellido Argenti a Argente).


Dante y Filippo tuvieron muchos enganches políticos, sus fuertes caracteres chocaban constantemente y para colmo, ambos pertenecían a partidos políticos opuestos. Escritores de entonces ya comentaron en diferentes ocasiones los diversos incidentes que tuvieron.


Tenemos estos siguientes ejemplos:


Una vez, Filippo bofeteó a Dante públicamente en medio de la calle.


Un hermano de Filippo se hizo con las posesiones de Dante, cuando éste abandonó Florencia en su famoso exilio.


Pintura de Dante en el exilio.


La familia de Filippo se oponía a que Dante regresara a Florencia de su exilio. Dante fue enviado al exilio por no poder hacer frente al pago de una gran suma de dinero que le habían adjudicado. Resulta que el Papa Bonifacio VIII pidió a la delegación florentina que regresara a su ciudad con Dante incluido y obligó a éste que se quedara allí. Por entonces el primer día de 1301, Carlos de Valois, rey de Nápoles, invadió Florencia con los Güelfos negros, oponentes de los blancos e hizo lo posible para destruir la ciudad y sus alrededores. Dante fue hallado con los suyos, los que sobrevivieron y fue castigado a pagar una gran suma por su libertad. Viendo que no podía hacer frente a la deuda, Dante fue condenado a ser exiliado por espacio de dos años. Los Adimari como los Cavilluci hicieron lo posible para respaldar al rey napolitano y hacer fuerza para echar a Dante de Florencia. Los Cavalluci fueron nombrados recaptadores de los bienes del poeta, pero gracias a Gemma, su esposa, una buena parte del patrimonio del poeta fue ocultado. Dante hizo lo posible para restablecer el poder de los Güelfos blancos de Florencia pero las traiciones en su partido hizo que decayera y se disolviera el partido.


Dante se exilió primero a Verona y a Lucca, al norte de Italia, esperando regresar a Florencia. Cuando en 1310 Baldo d’Aguglione perdonó a la gran mayoría de los Güelfos Blancos y aceptó que regresaran a Florencia, Dante, por su parte, no fue perdonado. Esta vez, el poeta fue excluido por las lamentables y nefastas cartas que hizo al emperador de Alemania, Enrique VII, también Emperador del Sacro Imperio Romano. Viendo que su exilio era cada vez más largo, Dante resignado, visitó Rávena invitado por el príncipe da Polenta en 1318. Allí, acabaría con los capítulos del Paraíso.


Parece que fue nombrado por el príncipe da Polenta como embajador, ya que reciente llegado de Venecia, como embajador, cayó enfermo de malaria. La muerte le sorprendió en Rávena el 14 de septiembre de 1321, a la edad de cincuenta y seis años. Fue enterrado en la iglesia de San Piero Maggiore (San Pedro el mayor) de Rávena, actualmente iglesia de San Francisco de Asis.


Aunque se construyó un mausoleo en la Santa Croce de Florencia, su cuerpo nunca se movió de Rávena donde aún sigue.


Sobre la descendencia de Filippo Argenti por el momento se sabe que tuvo tres hijos reconocidos: Giovanni, Salvatore y Filippo. Del pequeño no se sabe nada, tan solo que su descendencia quedó en Florencia y que muy posiblemente se extinguiera. De los dos mayores, los investigadores históricos italianos dicen que, se marcharon de Florencia en busca de otro tipo de vida, poco tiempo antes de que muriera Filippo en la década de los treinta del siglo XIV, apellidándose Argente, aunque hay documentos donde siguen diciéndose: “Fratelli Argenti, mercaderi”. Viajaron hasta la corona de Aragón, estableciéndose primero en Barcelona. El segundo de los hermanos, Salvatore, de su nieto que se llamó igual que él, marchó a Valencia como mercader y allí se instaló. La descendencia de Giovanni se extendió entre Cataluña y Aragón, mientras que la descendencia de Salvatore sigue en Valencia, principalmente en el pueblo de Navarrés, lugar donde la gran mayoría se apellida Argente y donde hay más descendientes de Filippo Argente. Durante la primera mitad del siglo XX, varios miembros de una de estas familias, se instalaron en Mallorca y en diferentes países, Argentina (Rosario y Córdoba) y en Francia (Provenza, principalmente en Marsella).


El gran Boccaccio, famoso escritor italiano, también habla de Filippo en su obra, el “Decameron”. Boccaccio también fue el primero en escribir su biografía.





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